domingo, 30 de junio de 2019

Formas de Violencia


VIOLENCIA EN COMUNIDADES
VIOLENCIA EN GRUPOS
VIOLENCIA EN ORGANIZACIONES

Fuera de nuestro núcleo familiar y  hogar, se encuentra  la comunidad y es el entorno natural de cada individuo, la violencia dada en la comunidad se  relaciona con los falsos valores, en base de un modismo entre el bienestar y el mal concepto del comportamiento innato el cual viven las personas y se relacionan entre sí, viviendo en constante peleas y actitudes aprendidas.
Dichos actos de violencia suceden mucho en barrios donde la ley del más fuerte es la que predomina, con el afán de tratar de sobrevivir  a toda costa de manera  violenta. Sucede en comunidades  de recursos socioeconómicos bajos o de extrema pobreza y la educación es poco o mejor dicho nula, predominan las bandas juveniles y convierte  jóvenes en antisociales.


Pero veamos un poco más atrás la situación, o bien su origen. Desde el punto más crítico de cada ser humano en donde su desarrollo prevalecerá en su futuro y tendrá gran impacto: la niñez.
         La exposición a la violencia comunitaria está entre las experiencias más perjudiciales que pueden vivir los niños, que afectan su forma de pensar, sentir y actuar. La violencia comunitaria se refiere a la violencia interpersonal en la comunidad que no es cometida por un miembro de la familia y que tiene la intención de causar daño. Puede ser un subproducto de distintas circunstancias, que abarca desde el crimen y violencia en el vecindario, hasta en  los conflictos o guerras civiles continuas. La exposición a la violencia se define como una experiencia indirecta de violencia (por ejemplo, escuchar hablar de la violencia), ser víctima directa de un acto violento, o presenciar violencia que involucra a otros. Tristemente, en los EE.UU. e internacionalmente, demasiados niños y jóvenes sufren la  exposición a altos niveles de violencia comunitaria. Por ejemplo, en una encuesta a escala nacional en los EE.UU., el 55% de los adolescentes tuvo algún tipo de exposición a la violencia comunitaria. Actualmente en los EE.UU, el homicidio es la segunda causa de más grande importancia de la muerte de jóvenes con edades entre 10 y 24 años de edad, aunque estas cifras incluyen la violencia familiar  y otras formas de victimización violenta. Estas altas tasas se extienden a implicaciones con tipos menores de violencia. Por ejemplo, según la “Encuesta sobre los comportamientos de riesgo entre los jóvenes”, realizada anualmente, con representatividad nacional de estudiantes de secundaria, el  32% de los jóvenes afirman que han estado en una o más peleas físicas durante el último año.  (Guerra, 2012, párrafo 2).




Esto da paso a la  creación de diversos grupos de antisociales  generando la violencia en grupos conformado mayormente por personas jóvenes veremos un poco sobre esta temática:
      Todo grupo juvenil, se organiza en base a dos niveles distintos, por un lado, el plano afectivo, y por otro el funcional. Éste último, hace referencia a las tareas, los objetivos del grupo. En cambio, el plano afectivo viene referido al compromiso de sus integrantes, el nivel de cohesión del grupo, las relaciones entre sus miembros, la comunicación, la confianza entre los mismos, en definitiva, el sentimiento de pertenencia a dicho grupo.

Dentro del grupo juvenil, es importante destacar la figura del líder o líderes, puesto que puede haber más de uno. El líder actúa como modelo en la identificación grupal en cada integrante e introducen al adolescente, a través de la confianza que en el mismo genera, a formar parte del grupo. Esta confianza se debe a la experiencia que el joven ve en el líder, y a la creencia de que el mismo le ayudará a conocer y manejar nuevas experiencias en el grupo. El rol de liderazgo es verdaderamente importante, pues constituye la figura de ser depositario de la esperanza para superar las carencias que el adolescente posee.

Los grupos, suelen poseer generalmente una estructura o jerarquía interna, especialmente los grupos violentos o bandas.
Por otro lado, los grupos, suelen poseer generalmente una estructura o jerarquía interna, especialmente los grupos violentos o bandas. Entre las formas que dichos grupos imponen para que las personas se sientan dentro o fuera de ellos, se encuentran los ritos, que son acciones que se tienen que llevar a cabo para poder pertenecer como miembro de pleno derecho a un grupo. Estas acciones son a veces lógicas, a veces simbólicas. Es importante recordar que los ritos de iniciación se encuentran presentes en todas las culturas de todos los tiempos de la humanidad.

No obstante, la formación de los grupos antisociales o delictivos, puede ser ocasional, como lo serían aquellos grupos formados por jóvenes que realmente no tengan una estructura interna ni una jerarquía, sino que simplemente se asocien y lleven a cabo conductas antisociales o delitos de escasa gravedad. Y, por otro lado, la formación de estos grupos puede ser por ideología u otro sentimiento identificativo, que normalmente, fortalezca y potencie la unión de dicho grupo y derive en la comisión de actos delictivos graves. (Escuela Internacional de Criminología y Criminalística, s,f). link https://www.eicyc.es/violencia-entre-jovenes-bandas-juveniles/
Las actos y presencia de este tipo de estos grupos uno de los problemas y dolores de cabeza  más grandes que sufre la sociedad en general y es que como podemos ver no pasa ni un solo día sin que veamos sus consecuencias directa o indirectamente lastimosamente los cuales a gran escala pasan a carteles algunos reconocidos y temidos hasta por los poderes judiciales mas altos y mejor preparados y  capacitados  a seguir y detener estas bandas el cual es todo un reto. Sus principales actos ilícitos son robo, chantaje, corrupción, intimidación y sobre todo el gran problema: DROGA.


 












También en los entornos laboral e de d otro tipo de violencia y no precisamente de forma directa o utilizando armas sino con manipulación de emociones un problema que se da a nivel laboral como escolar.
           Las empresas no suelen tener en consideración la violencia psicológica mientras no afecte a la cuenta de resultados o hablemos de casos graves, pero las cosas pueden estar cambiando. La difusión y virilidad de determinadas noticias en este campo está generando perjuicios graves a empresas, sobre todo si cotizan en bolsa, y esto ha provocado que estas cuestiones se tengan mucho más en consideración.
Aunque la preocupación por esta violencia está creciendo, su detección es muy complicada ya que muchas veces se emplean estrategias y tácticas con el objetivo de pasar desapercibida. Veamos solo algunas de las tácticas con las que se ejerce la violencia invisible:
El pasivo agresivo: Es una táctica que consiste en ser pasivo deliberadamente en el entorno laboral, normalmente es reactiva y no instrumental.
Ningunear a un compañero o empleado: Por ejemplo dar a un empleado tareas no acordes con su puesto de manera repetitiva.
Aislamiento de un compañero: Lo que comúnmente se conoce como hacer el vacío.
Hablar mal de un compañero a sus espaldas creando un reputación negativa.
Hacer uso de una posición jerárquica para cambiar normas que perjudican a una o varias personas específicas.
La violencia psicológica puede ser reactiva o instrumental por lo que es muy complicado juzgarla sin tener una visión completa de la situación. La violencia reactiva puede tener una justificación e incluso un papel autorregulador, la instrumental, en cambio, no debería ser permitida nunca.
El papel autorregulador de la violencia (pensemos en el caso de las novatadas) es una cuestión mucho más compleja debido a que forma parte de algunas culturas organizacionales, y por lo tanto es difícil castigar algo que forma parte de la propia organización.
Uno de los principales roles de los responsables de equipo y por supuesto del departamento de RRHH es una buena monitorización de las relaciones del equipo. Es cierto que muchas de estas situaciones puede ser autorreguladoras, o incluso reactivas. La mejor manera de distinguir aquella sobre la que tenemos que actuar es observar si existen repeticiones y por supuesto causalidades. En el caso de que se dé una sistematización de un acto violento y no existan causalidades claras, el comportamiento debería ser sancionado. (La violencia invisible y las organizaciones, 2018). 




























BIBLIOGRAFIA


Guerra, N. 2012. Violencia Social. Enciclopedia sobre el desarrollo de la primera infancia. Recuperado de



Fernández, A, 2018. La violencia invisible y organizaciones. A Médium Corporal. Recuperado de