VIOLENCIA EN COMUNIDADES
VIOLENCIA EN GRUPOS
VIOLENCIA EN ORGANIZACIONES
Fuera
de nuestro núcleo familiar y hogar, se
encuentra la comunidad y es el entorno
natural de cada individuo, la violencia dada en la comunidad se relaciona con los falsos valores, en base de
un modismo entre el bienestar y el mal concepto del comportamiento innato el
cual viven las personas y se relacionan entre sí, viviendo en constante peleas
y actitudes aprendidas.
Dichos
actos de violencia suceden mucho en barrios donde la ley del más fuerte es la
que predomina, con el afán de tratar de sobrevivir a toda costa de manera violenta. Sucede en comunidades de recursos socioeconómicos bajos o de
extrema pobreza y la educación es poco o mejor dicho nula, predominan las
bandas juveniles y convierte jóvenes en
antisociales.
Pero
veamos un poco más atrás la situación, o bien su origen. Desde el punto más crítico
de cada ser humano en donde su desarrollo prevalecerá en su futuro y tendrá
gran impacto: la niñez.
La exposición a la violencia
comunitaria está entre las experiencias más perjudiciales que pueden vivir los
niños, que afectan su forma de pensar, sentir y actuar. La violencia
comunitaria se refiere a la violencia interpersonal en la comunidad que no es
cometida por un miembro de la familia y que tiene la intención de causar daño.
Puede ser un subproducto de distintas circunstancias, que abarca desde el
crimen y violencia en el vecindario, hasta en
los conflictos o guerras civiles continuas. La exposición a la violencia
se define como una experiencia indirecta de violencia (por ejemplo, escuchar
hablar de la violencia), ser víctima directa de un acto violento, o presenciar
violencia que involucra a otros. Tristemente, en los EE.UU. e
internacionalmente, demasiados niños y jóvenes sufren la exposición a altos niveles de violencia
comunitaria. Por ejemplo, en una encuesta a escala nacional en los EE.UU., el
55% de los adolescentes tuvo algún tipo de exposición a la violencia
comunitaria. Actualmente en los EE.UU, el homicidio es la segunda causa de más
grande importancia de la muerte de jóvenes con edades entre 10 y 24 años de
edad, aunque estas cifras incluyen la violencia familiar y otras formas de victimización violenta. Estas
altas tasas se extienden a implicaciones con tipos menores de violencia. Por
ejemplo, según la “Encuesta sobre los comportamientos de riesgo entre los
jóvenes”, realizada anualmente, con representatividad nacional de estudiantes
de secundaria, el 32% de los jóvenes
afirman que han estado en una o más peleas físicas durante el último año. (Guerra, 2012, párrafo 2).
Esto
da paso a la creación de diversos grupos
de antisociales generando la violencia
en grupos conformado mayormente por personas jóvenes veremos un poco sobre esta
temática:
Todo grupo juvenil, se organiza en base a
dos niveles distintos, por un lado, el plano afectivo, y por otro el funcional.
Éste último, hace referencia a las tareas, los objetivos del grupo. En cambio,
el plano afectivo viene referido al compromiso de sus integrantes, el nivel de
cohesión del grupo, las relaciones entre sus miembros, la comunicación, la
confianza entre los mismos, en definitiva, el sentimiento de pertenencia a
dicho grupo.
Dentro
del grupo juvenil, es importante destacar la figura del líder o líderes, puesto
que puede haber más de uno. El líder actúa como modelo en la identificación
grupal en cada integrante e introducen al adolescente, a través de la confianza
que en el mismo genera, a formar parte del grupo. Esta confianza se debe a la
experiencia que el joven ve en el líder, y a la creencia de que el mismo le
ayudará a conocer y manejar nuevas experiencias en el grupo. El rol de
liderazgo es verdaderamente importante, pues constituye la figura de ser
depositario de la esperanza para superar las carencias que el adolescente
posee.
Los
grupos, suelen poseer generalmente una estructura o jerarquía interna,
especialmente los grupos violentos o bandas.
Por
otro lado, los grupos, suelen poseer generalmente una estructura o jerarquía
interna, especialmente los grupos violentos o bandas. Entre las formas que
dichos grupos imponen para que las personas se sientan dentro o fuera de ellos,
se encuentran los ritos, que son acciones que se tienen que llevar a cabo para
poder pertenecer como miembro de pleno derecho a un grupo. Estas acciones son a
veces lógicas, a veces simbólicas. Es importante recordar que los ritos de
iniciación se encuentran presentes en todas las culturas de todos los tiempos
de la humanidad.
No
obstante, la formación de los grupos antisociales o delictivos, puede ser
ocasional, como lo serían aquellos grupos formados por jóvenes que realmente no
tengan una estructura interna ni una jerarquía, sino que simplemente se asocien
y lleven a cabo conductas antisociales o delitos de escasa gravedad. Y, por
otro lado, la formación de estos grupos puede ser por ideología u otro
sentimiento identificativo, que normalmente, fortalezca y potencie la unión de
dicho grupo y derive en la comisión de actos delictivos graves. (Escuela
Internacional de Criminología y Criminalística, s,f). link https://www.eicyc.es/violencia-entre-jovenes-bandas-juveniles/
Las
actos y presencia de este tipo de estos grupos uno de los problemas y dolores
de cabeza más grandes que sufre la
sociedad en general y es que como podemos ver no pasa ni un solo día sin que
veamos sus consecuencias directa o indirectamente lastimosamente los cuales a
gran escala pasan a carteles algunos reconocidos y temidos hasta por los
poderes judiciales mas altos y mejor preparados y capacitados
a seguir y detener estas bandas el cual es todo un reto. Sus principales
actos ilícitos son robo, chantaje, corrupción, intimidación y sobre todo el
gran problema: DROGA.
También
en los entornos laboral e de d otro tipo de violencia y no precisamente de
forma directa o utilizando armas sino con manipulación de emociones un problema
que se da a nivel laboral como escolar.
Las empresas no suelen tener en consideración
la violencia psicológica mientras no afecte a la cuenta de resultados o
hablemos de casos graves, pero las cosas pueden estar cambiando. La difusión y virilidad
de determinadas noticias en este campo está generando perjuicios graves a
empresas, sobre todo si cotizan en bolsa, y esto ha provocado que estas
cuestiones se tengan mucho más en consideración.
Aunque
la preocupación por esta violencia está creciendo, su detección es muy
complicada ya que muchas veces se emplean estrategias y tácticas con el
objetivo de pasar desapercibida. Veamos solo algunas de las tácticas con las
que se ejerce la violencia invisible:
El
pasivo agresivo: Es una táctica que consiste en ser pasivo deliberadamente en
el entorno laboral, normalmente es reactiva y no instrumental.
Ningunear
a un compañero o empleado: Por ejemplo dar a un empleado tareas no acordes con
su puesto de manera repetitiva.
Aislamiento
de un compañero: Lo que comúnmente se conoce como hacer el vacío.
Hablar
mal de un compañero a sus espaldas creando un reputación negativa.
Hacer
uso de una posición jerárquica para cambiar normas que perjudican a una o
varias personas específicas.
…
La
violencia psicológica puede ser reactiva o instrumental por lo que es muy
complicado juzgarla sin tener una visión completa de la situación. La violencia
reactiva puede tener una justificación e incluso un papel autorregulador, la
instrumental, en cambio, no debería ser permitida nunca.
El
papel autorregulador de la violencia (pensemos en el caso de las novatadas) es
una cuestión mucho más compleja debido a que forma parte de algunas culturas
organizacionales, y por lo tanto es difícil castigar algo que forma parte de la
propia organización.
Uno
de los principales roles de los responsables de equipo y por supuesto del
departamento de RRHH es una buena monitorización de las relaciones del equipo.
Es cierto que muchas de estas situaciones puede ser autorreguladoras, o incluso
reactivas. La mejor manera de distinguir aquella sobre la que tenemos que
actuar es observar si existen repeticiones y por supuesto causalidades. En el
caso de que se dé una sistematización de un acto violento y no existan
causalidades claras, el comportamiento debería ser sancionado. (La violencia
invisible y las organizaciones, 2018).
BIBLIOGRAFIA
Guerra, N. 2012. Violencia Social. Enciclopedia sobre
el desarrollo de la primera infancia. Recuperado de
Fernández, A, 2018. La violencia invisible y organizaciones. A Médium Corporal.
Recuperado de



